El Escogido necesitó de 12 entradas para quitar invicto al Licey; empata en el segundo lugar de la semifinal

El tercer enfrentamiento en cuatro días entre los Tigres del Licey y los Leones del Escogido fue más dramático que los dos anteriores al necesitar de entradas extras. Un rodado por el cuadro de Matt Hague, con las bases llenas, el dio el triunfo a los escarlatas 3-2 en 12 entradas, para de esa manera quitarle el invicto a los azules y de paso empatar con las Águilas Cibaeñas en la segunda posición de la semifinal (todos contra todos).

El partido se disputó en el Estadio Quisqueya, de esta capital.

Después de todo, a los Tigres se le puede ganar. Los azules habían ganado los primeros dos encuentros, el primero 4-1 y el segundo 10-7 los días 2 y 3 de enero. Pero aquí se aplicó el dicho, a la tercera…

Los Tigres se mantienen en la cima de la semifinal con 6-1 y los Leones se ponen 3-4, al igual que las Águilas, a tres partidos completos del Licey.

Cuando todo parecía decidido a favor de los azules, los Leones empataron el partido en el noveno, gracias a un sencillo productor de Ryan Court ante Jairo Asencio, que no pudo salvar el partido.

Antes, Sebastián Valle conectó un jonrón solitario contra Wirfin Obispo en la parte alta del noveno episodio para poner el partido 2-1, pero en el cierre de la entrada, Audry Pérez conectó sencillo por tercera, fue sustituido por Aristides Aquino; Rafael Ynoa se sacrificó y Court conectó sencillo productor al prado izquierdo para empatar el juego 2-2.

Obispo, que entró a lanzar en el noveno, vio como el refuerzo y receptor mexicano le desapareció la bola por el prado izquierdo.

Pero Asencio no pudo preservar la victoria y así fue necesario jugar 12 episodios, un encuentro que comenzó a las 7:37 p.m. y terminó cinco horas y 21 minutos después.

Al inicio del partido, Alexis Candelario, por los Tigres y Elih Villanueva, por el Escogido se mantuvieron infranqueables, aunque el lanzador rojo algo más inestable. Candelario lanzó cinco entradas completas de sólo dos indiscutibles, dos boletos y un ponche y enfrentando al mínimo en tres ocasiones. Durante su permanencia sólo un corredor, Ryan Court, llegó a la segunda base, luego de un boleto y un “passed ball”, después de dos outs; en ese episodio, luego de ponchar a Franchy Cordero, lo disfrutó como si fuera el final del partido.

A Candelario le siguieron ocho lanzadores y Villanueva fue ayudado por siete compañeros. El partido lo ganó Juan Sandoval (1-0) y perdió Francisco del Rosario

Todo se mantuvo en blanco hasta que en el quinto episodio los Tigres marcaron la primera carrera del partido, gracias a tres indiscutibles. Engel Beltré abrió el episodio con sencillo al prado central; después de un out, Emilio Bonifacio siguió con otro por el prado derecho y Julio Borbón le siguió por el mismo sendero para empujar a Beltré con la vuelta que rompió el hielo. Fue todo para Villanueva, que fue sustituido por Paul Voelker. La situación se pudo complicar aún más luego que Erick Aybar se embasara con jugada forzada. Aybar robó segunda, pero Voelker dominó a Yamaico Navarro con elevado al prado derecho, quedando dos hombres en posición anotadora.

En el séptimo, los Leones empataron 1-1. Tuvieron la oportunidad de salir con mejor fortuna al llenar las bases. Leyson Séptimo boleó sucesivamente a Jordany Valdespín y a Matt Hague. Andrés Ávila entró a lanzar y Jason Krizan tocó, el pitcher recibió y pese a que el receptor Sebastián Valle le indicó que tirara a primera, se fue por tercera y todo el mundo llegó quieto. Audry Pérez conectó rodado por el short, que pifió Erick Aybar y anotó Valdespín.

En el episodio 12, Franchy Cordero se embasó por error del segunda base, Donovan Solano. Manuel Margot falló con línea al prado derecho. Danny Richar siguió con sencillo al derecho y quedaron hombres en las esquinas. Valdespín es boleado intencionalmente para enfrentar a Matt Hague. En esa situación el dirigente Luis Urueta decidió traer un jardinero más al cuadro. Hague disparó un rodado que recibió Solano moviéndose hacia su derecha, pero la velocidad de Cordero superó el disparo del defensor azul, que además fue alto y rozó la mascota del receptor, Yermín Mercedes, quien entró por Rymer Liriano, quien a su vez había entrado por el receptor Sebastián Valle.

Los 13 lanzadores en roster que presentó el Licey para este partido tienen categoría de agentes libres o están fuera definitivamente del béisbol organizado de las Grandes Ligas.

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